Poemario

Poemas escritos por Ida a lo largo de su vida

La poesía (I)

La poesía

es la voz de la montaña

que nos llama,

el viento que susurra

entre las ramas,

que pasa y que golpea

la ventana

detrás de cuyos vidrios

nos aguarda la lámpara

en vigilia

y un volumen de versos.

La poesía

es el canto del ave

en el follaje

cuando la luz muriente

nos habla del ocaso;

es la brisa

que pasa con displicente paso

y lleva entre sus brazos

aroma de claveles;

es el céfiro leve

que juega a los rondeles

y arrastra la hoja seca

arrancada del árbol.

Transcurren horas libres

en el reloj del tiempo,

pupilas luminosas envían

sus efluvios, sus rayos misteriosos,

y surgen de la tierra

árboles milenarios,

lianas y corales

y perlas y diamantes.

Poesía

es el país de los poetas.

Allí viven

los sueños,

las fábulas,

leyendas

y las pupilas mágicas

que los prodigios engendran.

Poesía

es el país de los poetas.

Son seres diferentes,

no necesitan nada

aunque le nieguen todo.

Son seres parecidos

pero también distintos

de los demás hermanos

que con ellos se cruzan

por los caminos largos.

Poesía

es el país de los poetas.

Allí todo es distinto

porque la viste el sueño

que vigilante cuida

las flores que germinan

saliendo del prodigio.

La poesía es madrina

de los desesperados,

de los tristes,

de los seres que llevan

en su sangre

gérmenes de locura…

Son aquellos que sueñan

y surgen las palabras

como de surtidores

inundando las cosas.

Hurtando las imágenes

de mundos irreales,

formando

tantas cosas

en torno del que sueña.

El poeta

no piensa

ni sabe lo que dice

hasta que la conciencia

le retorna la verdad

al final del poema.